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Hoy estoy inventando algo que todavía no sé lo que es

Felisberto Hernández
Hoy estoy inventando algo que todavía no sé lo que es

Tenemos entre las manos los últimos textos de Felisberto Hernández, los que escribió a lo largo de su vida y no vieron la luz; tenemos la última pieza que forma el todo de la obra del pianista uruaguyo.

¿Por qué no está nuestro autor entre los nombres que forman el canon del Boom Latinamericano? Quizá murió sin hacer ningún ruido, entre sus amados silencios, los que le comprendían, y donde se sentía cómodo y confiado. Quizá murió demasiado pronto, y solo eso. Porque, pese a todo, Felisberto no necesita presentación.
Los últimos cuentos y fragmentos para comprender el intrincado mundo del escritor que tan injustamente quedó en los márgenes del cánon.

 

Fragmento "La plaza": «En una tarde sin sol, fui a una plaza solitaria. De su piso blanco, de balastro, salían tan pronto en orden simétrico como dispersos caprichosamente, eucaliptus inmensos que llegaban hasta el aire del cielo. Allá arriba, el aire y las ramitas se movían un poco, y tal vez las hojas hicieran algún bisbiseo. Pero cuando los ojos llegaban hasta los troncos —donde se recostaban echados para atrás, los bancos— el silencio era quieto, la luz era quieta y el aire era quieto, y en el piso blanco quedaban separadas con bastante nitidez, las patas de los bancos y las raíces de los árboles. Cerca del banco donde estaba yo, habían enterrado algunos aparatos de gimnasia. Una niña hacía ejercicios para que yo la mirara. Yo me daba cuenta y seguía mirando el piso blanco. Por el piso blanco pasaban apurados, pies de personas que cruzaban la plaza para ahorrar camino.»

 

«Felisberto Hernández fue uno de los más importantes escritores de su país. Muy poco conocido en España –según estoy comprobando-. Nunca fue ni será un escritor de mayorías.» Juan Carlos Onetti

«Usted alcanza la originalidad sin buscarla en lo más mínimo por una inclinación natural hacia la profundidad. Usted tiene el sentido innato de lo que será clásico un día.» Jules Supervielle

«Una vez escuché que todos somos narraciones y que solo tenemos un sentido completo cuando nuestra narración tiene principio y final, cuando ya no hay nada que añadir y no cabe la anécdota. Todos somos a título póstumo, dicen, solo ahí está la esencia y la verdad porque ya tenemos todas las piezas.» Carta a Felisberto Hernández, María Agra

 

 

Hoy estoy inventando algo que todavía no sé lo que es
Estudio de María Agra
202 páginas
14 x 21
ISBN: 978-84-17035-12-9
Rústica con solapas