Guadix, Granada, 1833 – Madrid, 1891.

Figura clave que impulsó la renovación de una época.

Tras abandonar Derecho y su carrera eclesiástica, comienza su labor como periodista fundando El eco de Occidente. A los dieciocho años, ya en Madrid, había escrito su primera obra narrativa y se integra en la tertulia de La cuerda granadina; constituye El látigo, periódico satírico con ideología republicana y revolucionaria. Su vida, reflejada en sus textos en viva descripción e ingeniosas anécdotas, hizo que recorriera la Guerra de África como corresponsal, ocupó diversos cargos políticos en España, Noruega y Suecia, y formó parte de la Real Academia de la Lengua.

En 1887, Pedro Antonio de Alarcón se condenó al silencio.

Pedro Antonio de Alarcón

NARRACIONES INVEROSÍMILES

18,30